
Ser una chica es fantástico Y ser una adolescente es aún más fantástico.
Por una razón: todavía no eres una adulta de pies a cabeza, y eso es
bueno. Signifi ca que nadie en su sano juicio puede esperar que actúes
con sensatez durante horas. Pero, al mismo tiempo, tampoco eres una
niña. Y eso también es bueno. Porque nadie en su sano juicio puede
esperar que te pongas un poncho de color turquesa que tu abuela te
tejió a mano con todo el cariño del mundo.
Y cuando eres una adolescente, tienes mucho tiempo para hacer lo que
realmente quieras. Como dormir y charlar y escuchar música a toda
pastilla y dormir e ir de compras y llevar ropa guay y dormir y charlar
y reírte de lo lindo hasta que te den punzadas en la barriga, y dormir y
soñar y ser un poco caprichosa.
Y cuando eres una adolescente, no tienes que preocuparte por las cosas
aburridas. Como encontrar trabajo y pagar facturas.
A fi n de cuentas, estás en una situación única y especial.
¡Qué felicidad!


