Cada generación produce su «literatura de poder». Esta clase de literatura
tiene en sí el poder de transformar la vida del lector. Siguiendo esta tradición,
EL VENDEDOR MAS GRANDE DEL MUNDO está destinado a ejercer
influencia en incontables vidas.
¿La primera vez que le vi?
Estaba, él, alimentando a las palomas.
Este sencillo acto de caridad no es por sí mismo un espectáculo poco común. Cualquier
persona puede encontrar ancianos que parecen necesitar una buena comida arrojando
migajas a los pájaros en los muelles de San Francisco, en la Plaza de Boston, en las aceras
de Time Square, y en todos los sitios de interés del mundo entero.
Pero este viejo lo hacía durante la peor parte de una brutal tormenta de nieve que, de
acuerdo con la estación de noticias de la radio de mi automóvil, ya había derribado el
récord anterior con veintiséis pulgadas de miseria blanca en Chicago y sus alrededores.